Buen Intento
2.5Nota Final
Historia
Guión
Actuación
Ritmo
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Tiempo Compartido es una película que nació vieja, siento que la propuesta hubiera sido de culto en los 90 pero en 2018 se siente una historia con un retraso en Isis y costumbres con inconsistencias en el guión que la hacen tediosa.

La podemos clasificar cómo una película de drama pero suspenso con una estrategia narrativa al estilo de Alejandro González Iñárritu, pues ver segmentos o episodios de anécdotas salteados sin un estricto orden cronológico de dos personajes que cruzan sus historias, básicamente lo vimos en Amores Perros.

Tiempo compartido habla de un hombre que decide llevar a su familia de vacaciones a un destino de playa y por un error del hotel debe compartir la villa que contrató, pues el lugar está saturado y el sistema de tiempo compartido impide una devolución de dinero. Pedro, interpretado por Luis Gerardo Méndez, entra en psicosis pues no soporta a la familia con quien debe compartir espacio a pesar que ellos lo tratan amistosamente. Su historia se cruzará con la de André, interpretado por Miguel Rodarte, un trabajador de lavandería frustrado porque la empresa no lo promueve a una mejor posición por sus problemas con las alucinaciones y se siente frustrado al ver a su esposa triunfar. Ambas historias se cruzarán cuando Rodarte le entregue pruebas a Luis Gerardo sobre el malévolo e inexplicable plan que la presa de Tiempos Compartidos tiene para espiar a sus clientes, un plan que nunca se explica y carece de sentido, solo es un pretexto para confrontar a los personajes y todos rompan relación.

La película tiene errores en el guión, aunque se nota cohesión entre los personajes, aquí falló la historia sin sentido cronológico pues las escenas pudieron cambiar de orden y el resultado sería el mismo, un anti comercial de los tiempos compartidos.

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El otro error es de forma, pues el hotel, en la mayor parte del tiempo está vacío y los administrativos aseguran que está saturado y por eso es el caos de obligar a las familias a compartir espacio y crear tensión que solo vive el personaje de Luis Gerardo Méndez.

El error más acentuado es precisamente la columna vertebral de la película: los tiempos compartidos, un esquema de negocio que tuvo un repunte en los 90 y que actualmente solo aplica en un pequeño segmento de la población que aún no descubre las bondades de las alternativas de renta de habitaciones con aplicaciones y vuelos a bajo costo con las nuevas aerolíneas. Es como si en pleno 2018 hicieran una película de los Bipers.

Si alguien logra entender la aparición de los flamencos, tendrá punto extra porque son completamente innecesarios.

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