Excelente
4.7Nota Final
Historia
Guión
Ritmo
Edición
Actuación
Tecnología
Fotografía
Puntuación de los lectores 1 Voto

Es un gran abrazo, literalmente lo digo. Roma es una película que envuelve, que rodea, que acompaña, que brinda una nueva experiencia narrativa, es un espectáculo sonoro envolvente que te sumerge en la historia y te hará sentir como un testigo presencial. Alfonso Cuarón ha innovado la forma de hacer cine y se atrevió a hacerlo en plano comercial y artístico, es un doble mérito.

Roma es la historia de Cleodegaria Gutiérrez, una mujer de origen otomí que trabaja para una familia de clase media en la colonia Roma en el Distrito Federal en 1970 y 1971. Su inocencia la hace entregarse con amor a su trabajo y a un hombre que le rompe el corazón y la hace enfrentarse a desafíos cotidianos que se asemejan a los que vive su patrona.

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La historia luce simple, es un melodrama común, cotidiano, algo que siempre vemos pero nunca resaltamos y ese es el mérito de Cuarón, haber aplicado creatividad y arte en una historia tan cotidiana y cliché de una mujer indígena inocente que se entrega por amor y es abandonada a su suerte y debe enfrentar los estereotipos y prejuicios personales y sociales. Pero la historia no está sola, es acompañada de contexto histórico y social que ayuda a robustecer la trama y hacerla más interesante.

La narrativa es asombrosa, la tecnología del audio es una experiencia envolvente pocas veces experimentada en películas de arte o comerciales. La fotografía es bella y tiene una carga nostálgica y dramática al proyectarse en blanco y negro. Los planos secuencia es un sello distintivo de Cuarón que lucen y resaltan con el cuidado en la edición de sonido. El ritmo es impecable, porque combina lo contemplativo del cine considerado de arte pero con la edición y la estrategia del cine comercial. Por momentos vi planos estratégicamente aplicados como en la película original de Halloween y de pronto vi fotografía inspirada en el cine italiano; el equilibrio entre lo comercial y lo artístico es exquisito.

La historia puede lucir simple, sencilla y cotidiana pero el guión está cuidadosamente elaborado con detalles y referencias que la amaremos quienes hemos vivido o somos de la Ciudad de México.

Ante todo, Cuarón compuso un poema a la Ciudad de México, aquel DF de su infancia, de los 70 recreados en detalles comerciales y culturales e históricos que fortalecen una historia sencilla y le dan la fuerza a cada escena.

Aunque Netflix tenga los derechos, la película no está hecha para digital, es una experiencia que requiere la alta definición de un proyector de última generación y audio con tecnología y más de 30 bocinas que pocos cines tendrán.

Lucha por verla, disfrútala y lleva y tiempo que dura dos horas y media en donde Yalitza Aparicio se robará tu corazón como la buen Cleo y Marina de Tavira te hará rebelarte como la señora Sofía. Roma es definitivamente la mejor película mexicana de la década.

Cuarón demostró que sí puedes escribir  y dirigir una película, siempre y cuando haya experiencia y talento.

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