Segunda noche difícil vivieron los integrantes de la Caravana Migrante que fueron expulsados a gritos e insultos por un grupo de violentos y agresivos residentes de la zona de Playas de Tijuana. Las dos últimas caravanas migrantes optaron por improvisar un campamento en la zona de playa lo que provocó el enojo de los tijuanenses que exigieron a la delegación que los reubicara.

Entre insultos y entonando el Himno Nacional, los molestos residentes de Playas de Tijuana gritaron “México Primero”, provocando agresiones entre los migrantes y presionándolos para que aceptaran la ayuda del gobierno en ser canalizados a un albergue temporal.

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La manera en la que ingresaron a México a la fuerza por la frontera sur, es el argumento que más usaron los manifestantes para generalizar y llamar “delincuentes” a familias enteras que se encontraban desorientadas bajo el faro de Playas de Tijuana.

Ante la presión, la Dirección Municipal de Atención al Migrante habilitó un refugio o albergue en la Unidad Deportiva Benito Juárez, que se encuentra en la Delegación Centro. Dispusieron tres autobuses con capacidad para más de 40 personas, al filo de las 8 de la noche solo 67 han aceptado ser trasladados, al transcurrir el conflicto hubo más que decidieron aceptar la ayuda. Sin embargo más de un centenar decidieron quedarse en Playas de Tijuana y no ir al refugio.

Agentes preventivos de la Secretaría de la Seguridad Pública  Municipal (SSPM) apoyarán en la vigilancia del exterior del refugio de la Unidad Deportiva Benito Juárez.

Hasta las 8 de la noche del miércoles, dos  migrantes han sido detenidos por cometer faltas administrativas.

DIF Tijuana se encargará de administrarlo y el Gobierno del Estado, de proporcionar los insumos. El Instituto Nacional de Migración (INM) tiene la encomienda de salvaguardar la integridad todos los que ingresen al país independientemente de su condición, pero procederá encontrar de quienes infrinjan la ley.

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