En Tijuana se sigue viviendo un ambiente de xenofobia. Durante el fin de semana se acentuó el rechazo que ha polarizado a los habitantes de la frontera con una marcha en contra la Caravana Migrante. Aproximadamente 300 manifestantes improvisaron una marcha y se enfrentaron contra decenas de policías que equipados antimotines que custodiaron con vallas el albergue de la Unidad Deportiva del Centro de la ciudad donde viven 2 mil 526 migrantes

LEE: Más de 5 mil Centroamericanos han llegado a Baja California

La tensión se prolongó por más de 4 horas ya que la convocatoria de la marcha en contra de los migrantes era a las  9 de la mañana en Zona del Río, a las 10 ya había cerca de 300, lo que para algunos fue una decepción ya que se calculaban que acudirían más de 5 mil, realmente terminaron acudiendo cerca de 300. Los ánimos se encendieron y acordaron marchar por menos de 7 kilómetros hasta el albergue de los centroamericanos, pero solo se pudieron acercar a 300 metros, pues había vallas y policías que prácticamente estrenaban el equipo antimotines en Tijuana ante decenas de personas que empuñaban banderas de México, cantaban el Himno Nacional, algunos ocultando el rostro con pasamontañas y otros identificándose como integrantes de supuestos grupos de asociaciones internacionales.

Hubo muchas pancartas con mensajes en rechazo a la caravana, repudiando una supuesta invasión, diciendo “mantenidos, malagradecidos”, ya que el común denominador de la inconformidad es la forma en la que ingresaron a México, de manera violenta por Tapachula en Chiapas en la segunda semana de octubre.

A la par de la marcha contra los inmigrantes ocurrieron dos fenómenos importantes, el primero fue una manifestación por la tolerancia a menos de 200 metros de distancia y con menos de 100 asistentes. El otro: un mensaje del presidente de Estados Unidos: Donald Trump en donde trata de parafrasear al alcalde de Tijuana para pedir que los migrantes se vayan a casa.

LEE: Trump muestra simpatía por alcalde de Tijuana en Twitter

Las afectaciones que ya existen ante la incertidumbre están en la Garita. Por una parte, dos batallones militares han tomado áreas antes y después de cruzar la frontera provocando el cierre de 4 de los 23 carriles de la garita de San Ysidro por donde pasan 70 mil vehículos diariamente. La Policía Federal instaló el viernes una series de vallas, a menos de 200 metros de la instalación militar, listas para ser orientadas en caso de alguna contingencia de enfrentamiento. En algunos carriles hay malla de púas, por lo que la garita luce hostil.

La paranoia de las autoridades radica en que solo 85 centroamericanos, los primeros que llegaron y se identificaron como de la comunidad LGBT son los únicos que se han acercado a pedir asilo humanitario. El resto se han reservado sus planes y algunos han comentado algunos planes alternos a sus opciones legales para internarse en Estados Unidos.

Comentarios