Los malos hábitos al sentarse son comunes y pueden propiciar problemas irreversibles, como lesiones o malformaciones. Hay que evitar respaldos demasiado blandos pues padecer lumbalgia ocasional  es muy común en la edad adulta, sin embargo,  acostumbrarse a las malas posturas deriva en padecimientos crónicos e incluso en deformaciones en la columna vertebral, desniveles pélvicos y dolor permanente en la espalda.

La patología recurrente que provoca alteraciones en la mecánica de la columna vertebral, en tanto que de todos los padecimientos de la misa,  60 por ciento se atribuyen a alteraciones de este tipo sin distinción de edad o sexo, aunque sí con mayor prevalencia en mujeres mayores de 45 años.

LEE: ¿Cómo saber si tenemos una infección en la vejiga?

 “Hay que evitar las malas posturas desde temprana edad y buscar, en la medida de lo posible, buscar sillas adecuadas de acuerdo a la estatura, ya que es justamente sentarse mal, una de las principales causas de este padecimiento”, comentó Fernando López Orrantia, Director de la Unidad de Medicina Familiar 36 del Instituto Mexicano del Seguro Social, IMSS en Tijuana,

Los respaldos  blandos son dañinos para la columna  y los reclinables provocan que la espalda se sobre esfuerce, dando pie a contracturas musculares o dolor bajo.

La mayoría del personal de oficina se sienta de manera inapropiada y carga objetos pesados sin la protección requerida, como el uso de cinturones o fajas.

Al sentarse se debe depositar la espalda en el respaldo con posición siempre de 90 grados y evitar reclinación excesiva o inclinación hacia adelante.

Caminar de manera anormal también provoca escoliosis, que es una encurvación lateral de la columna para compensar algún desnivel. Al dormir también se mantienen malas posturas, como recostarse hacia abajo, posición en la que más se esfuerza la espalda, sin almohada o con una muy elevada; por ello se amanece con dolores de espalda o en el cuello.

Las complicaciones se manifiestan y evolucionan de manera inmediata, pero a estos dolores generalmente se les hace poco caso o se justifican por algún esfuerzo realizado o simple cansancio; por eso no se corrigen los vicios posturales.

Los derechohabientes del IMSS deben acudir a su Unidad de Medicina Familiar ante cualquier molestia con la finalidad de evitar complicaciones irreversibles.

Comentarios