Triste
2.0Nota Final
Historia
Guión
Ritmo
Producción
Puntuación de los lectores 11 Votos

De manera extraña, puedo concluir que la ignorancia es el verdadero enemigo de México. Es común escuchar que la educación es una de las estrategias para disminuir los índices de pobreza y el reality show Made In Mexico nos muestra que la ignorancia mezclada con la soberbia, nos da como resultado: una clase alta mexicana enamorada del cliché turístico de México, como si fueran eternos turistas.

Made In México es la historia “real” de 9 jóvenes de la alta sociedad mexicana en la Ciudad de México, todos provienen familias de alcurnia o se han hecho de un nombre entre el circulo social alto. La mayoría son amigos o se conocen, pero el Reality los obligará a convivir más, lo que propiciará algunos pleitos, burlas y discusiones extrañas y forzadas que revelan soberbia e ignorancia entre personas tituladas o con una profesión bien remunerada.

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En la serie vemos que cada personaje puede representar a un segmento de nuestra sociedad. Sin importar la clase social, increíblemente coincidimos en lo peor. Por ejemplo vemos a una joven de descendencia europea y chilena que todo el tiempo habla inglés y se ha sometido al machismo de un mexicano soberbio que la obligó a mudarse a México para vivir juntos. El novio que le entregó un anillo de compromiso pero que la fiesta y la fecha para la ceremonia será cuando él tenga más tiempo para ella y su familia.

Otra estrella es la conductora y modelo de entretenimiento Shanik Aspe, ahora está obsesionada con cumplir un nuevo capricho que su fama le permite, quiere convertirse en una cantante, en la serie vemos como la firma una productora a pesar de que solo fue una semana de clases de canto. Su gran momento fue cuando cantó a gritos un tema genérico que le escribió a su esposo. Shanik buscará el apoyo de sus más cercanos pero su carente talento se lo impedirá, sus nuevos amigos se burlan de ella, situación que le preocupa. Extrañamente, los únicos que la apoyan y la animan son su maestro y su personal de apoyo, como la mujer que le ayuda en el hogar y el chofer que le muestran un apoyo por compromiso y ella los discrimina.

Lo que si me pareció extraño e incómodo fue la participación que la mexicoamericana de descendencia kurdo Hanna Jaff. Una joven que se jacta de ser tijuanense, sandieguina, fronteriza pero viajera, que protesta contra el muro de Donald Trump y su rechazo a los musulmanes. Hanna ha viajado y se ha fotografiado con refugiados de Siria, pero al parecer nunca comprendió las razones ni la problemática en medio oriente pues es inexplicable lo burdo de su campaña We Are One en donde pretendía mezclar los símbolos de algunas religiones para demostrar que debemos buscar la paz mediante la venta de ropa. Jaff tiene una fundación que mediáticamente le ha servido y fue candidata a una diputación federal en Tijuana por el Partido Verde en 2012. Sus logros son tan innumerables que es imposible e inútil hacer un esfuerzo por comprobar lo verosímil de cada uno.

Desde una perspectiva sociológica, es interesante ver cómo la ignorancia y la soberbia se sienten cómodas entre la alta sociedad. Es impactante ver cómo personas con dos maestrías y un doctorado honoris causa pueden expresarse con tanta ignorancia, soberbia y desconectados de los problemas reales. Cada personaje está atrapado en problemas simples y superficiales, realmente de los 9, solo uno es interesante.

Como entretenimiento, la serie es bastante mala y burda. Los únicos problemas interesantes son los de Pepe Diaz, el empresario solitario que administra discotecas y ante sus 32 años de edad, decide cambiar de giro e invertir en un gimnasio de box con el expeleador Julio César Chávez. Además lo vemos enamorarse y esa nueva etapa es un reto. En Pepe se ve un crecimiento interesante y una madurez que seguramente veremos en una segunda temporada.

No se asusten con la descendiente de Moctezuma, yo lo tomé como una mala broma.

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