En las aduanas de Mexicali, Tijuana, Nogales y San Luis Río Colorado es por donde ingresan cerca del 65% de los ejemplares de pinos navideños importados a México. Provienen de Estados Unidos y deben ser inspeccionados para evitar plagas de Estados Unidos.

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, Profepa puso en marcha el Programa de Verificación e Inspección a la Importación de Árboles de Navidad, Temporada 2018 a fin de evitar un riesgo fitosanitario para los bosques mexicanos, por la posible introducción de plagas de importancia cuarentenaria.

Del 5 de noviembre al 7 de diciembre, la Profepa redoblará sus actividades de verificación e inspección en los puntos fronterizos por donde ingresan los árboles de navidad, como son: Mexicali y Tijuana en Baja California; Piedras Negras en Coahuila; Zaragoza en Chihuahua; Colombia en Nuevo León; Nogales y San Luis Rio Colorado en Sonora; y Nuevo Laredo y Reynosa en Tamaulipas.

La Semarnat regula sanitariamente la importación de árboles de navidad naturales de las especies de los géneros Pinus y Abies y la especie Pseudotsuga menziessi; en tanto que la Ley Federal de Sanidad Vegetal (LFSV), señala que las medidas fitosanitarias tienen por objeto prevenir, confinar, excluir, combatir o erradicar las plagas que afectan a los vegetales, sus productos o subproductos, cuando éstos representen un riesgo fitosanitario.

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La verificación e inspección se lleva a cabo mediante la revisión ocular, muestreo aleatorio y dirigido de los árboles, de pruebas de laboratorio y revisión de documentación. La intención es evitar la presencia de plagas de importancia cuarentenaria en los árboles que se pretende ingresen al país, mediante acciones tanto de control como de combate a dichas plagas.

Cada año, las importaciones de árboles de Navidad provenientes de los Estados Unidos se han incrementado considerablemente, alcanzando en el período 2008-2015 volúmenes superiores al millón de árboles por año.

En las temporadas 2016 y 2017 las cifras disminuyeron considerablemente, cuando se importaron alrededor de 728 mil y 640 mil ejemplares, respectivamente, debido a diversos factores entre los cuales destacan: el elevado costo de los árboles, el tipo de cambio del peso-dólar y el costo del transporte.

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