Bien
2.9Nota Final
Historia
Guión
Actuación
Ritmo
Puntuación de los lectores 1 Voto

House Of Cards terminó con un cierre cómodo pero inconcluso, por momentos interesantes y por otros inexplicables. El reto de terminar la historia sin Kevin Spacey tal vez fue lo mejor para Netflix y la industria del entretenimiento pero no estoy seguro que la muerte de Frank Underwood haya sido lo mejor para la historia.

La sexta y última temporada de House Of Cards se concentra en Claire Underwood como presidenta de Estados Unidos, luego del duelo de la muerte de Frank Underwood, enfrenta conspiraciones nuevas y del pasado que buscarán quitarle el poder por la vía legal y judicial al acusarla de cometer junto con Frank, al menos 3 homicidios que vimos desde la primera temporada. Robin Wright enriqueció su personaje y ahora rompe la cuarta pared con frecuencia y contundencia, pero las situaciones se tornan fáciles, realmente hay pocos retos complejos que mantengan el interés como lo hizo la primera temporada.

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La última temporada se agradece y se disfruta si has seguido la trama desde el 2013 cuando House Of Cards rompió paradigmas y se ganó el respeto por su guión y producción. La más reciente, la siento incompleta y a modo, las situaciones se resuelven con homicidios o con amenazas de terrorismo. Hay al menos 3 detalles que quedan inconclusos y el final queda lo suficientemente abierto para crear una nueva temporada con más tiempo para crear un guión profundo que haga memorable el final de la serie que aportó el prestigio inicial que gozó Netflix con sus series originales.

Me agrada que la serie parezca un spin off de Claire, al menos en dos episodios vemos los orígenes y motivos de la presidenta. Hay que reconocer que el personaje se presta pero será complicado que lo retomen en otro proyecto.

Probablemente crean que exagero, pero cuando lleguen al episodio en donde surge un embarazo sabrán que la historia tiene problemas huecos de sobra y carece de profundidad y motivos bien interconectados con los personajes.

Las actuaciones se mantienen, Robin Wright se luce como Claire que en cada escena se impone. El ambiente es impecable y el ritmo se mantiene fiel. De hecho tuvieron el suficiente cuidado para no usar videos, tomas ni audios de Frank Underwood, y hacer una constante mención al personaje  interpretado por Kevin Spacey.

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