Ante pronósticos desalentadores de una recesión económica incluso peor a la de 1929, es momento de analizar que la economía antes del COVID-19 no estaba en las mejores condiciones y ahora sería oportuno buscar un modelo económico que genere un mayor equilibrio no solo económico, también sustentable y de calidad de vida.

De acuerdo con la Dra. Guadalupe Sánchez Vélez, Directora de la Escuela de Administración y Negocios de CETYS Universidad Campus Tijuana, la situación actual es resultado de diversos factores mundiales y que preocupa se pueda volver, por ello es el momento para empujar algunos sectores clave y poco a poco dejar de invertir o producir en otros.

“Estamos con una pandemia que ha afectado la oferta y la demanda. Es una crisis sin precedentes, sus alcances son inciertos, los pronósticos van cambiando. No todo es producto del COVID hay otros factores, tenemos la guerra comercial entre China y Estados Unidos que para algunos es la nueva guerra fría, es una competencia feroz de mercados por el desarrollo tecnológico, geopolítico, estratégico; tenemos los descalabros en la Unión Europea con la salida de Gran Bretaña y la llegada del Brexit; luego tenemos el petróleo, donde el mercado no llega a acuerdo entre los compradores para regular la oferta y la demanda. Por último llega la pandemia, todo se agudiza y llega a dimensiones críticas donde no se visualiza hasta donde vamos a llegar”, explicó.

Entre los pronósticos de varias agencias se prevé un decrecimiento en el Producto Interno Bruto (PIB) de entre -1 a -4%, otros más pesimistas consideran que puede llegar hasta -10%. Para México algunas instituciones financieras ven un crecimiento que oscila entre el -7 y -10%. “La clave es aplicar medidas de contención de control, es especulativo decir que la economía caiga tanto por ciento, es un hecho que va a caer, pero es aún incierto conocer hasta qué punto será. Lo cierto es que hay una disminución de consumo, son más racionales, lo que está en juego precisamente es el alcance de la crisis y para ver un poco de luz es necesario profundizar en las medidas que se toman en cuenta”.

Resaltó que en México, la situación se ha complicado porque se ha politizado el decrecimiento.

LAS MEDIDAS A CORTO, MEDIANO, LARGO PLAZO

La Dra. Guadalupe Sánchez refirió que la mayoría de los países ha optado por medidas unilaterales, en el caso de México, donde las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPyMES) representan el 99% de las empresas y generan el 70% de la economía, el Gobierno de México estableció, en el corto plazo, apoyos de “Créditos a la Palabra” y así mitigar que algunas empresas cierren.

En ese sentido, buscar medidas a mediano y largo plazo es el reto para países en vías de desarrollo. “Se requieren cambios no solo a nivel local, sino también a nivel global, de ayuda. Se requiere una política sobre la deuda externa en países en vías de desarrollo, debe haber esquemas de apoyo para gobiernos y para empresas. Si no entendemos que la única forma de salir de esta, es apoyándonos no solo por el gobierno, para tener un mejor nivel de bienestar y no tanto en el PIB”.

“Esta crisis nos pone de manifiesto que tenemos un mundo donde se privilegia la rentabilidad más que la distribución equitativa, predominan intereses, hay competencia feroz por ganar mercados, reducir costos, a través de procesos de automatización, que buscan eficiencia en cadenas de valor, esto no necesariamente ha generado mejores condiciones de vida para trabajadores, pero esto trae desempleo, falta de seguridad en el mercado laboral”, reflexionó la Docente de CETYS Tijuana.

ECONOMÍA SOLIDARIA

La Experta enfatizó que buscar un modelo económica más solidario a nivel global, podría generar un desarrollo más equilibrado, donde se prioriza la sustentabilidad y la calidad de vida. Aunque puede ser difícil de implementar, la Directora aseguró que no se puede descartar este modelo, ya que el anterior a la pandemia del COVID-19 traería nuevas crisis.

“Es momento de ser creativos con ideas que puedan parecer fuera de la lógica y de los intereses que prevalecen en este momento, como condonar deudas de países con menor desarrollo, donde se pueda reiniciar actividades económicas. La tarea es pensar en nuevas formas de producir, distribuir, consumir, relacionarnos en la sociedad, a nivel local, nacional, internacional, a nivel global. Es un tiempo histórico para decidir las cosas de una mejor manera que brinde oportunidad”, reflexionó.

Cabe destacar que organizaciones como Coparmex, han propuesto un “salario solidario” y de esta forma empresas en peligro de cerrar puedan subsistir y con el apoyo del gobierno federal, el trabajador reciba su salario en 100%.

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