Mala
1.9Nota Final
Historia
Guion
Actuación
Ritmo
Puntuación de los lectores 6 Votos

Dulce Familia es la más reciente película en la que aparece la actriz Florinda Meza, una trama simple que trató de abordar un tema complejo pero se queda en la superficialidad debido a debilidades marcadas en el guión lleno de clichés y chistes dislocados que rompen con la estética dramática de la propuesta producida en Chile.

Dulce Familia es la historia de Tamy, interpretada por Fernanda Castillo, una comerciante exitosa con una panadería que se va a casar con el amor de su vida: Beto, interpretado por Vadhir Derbez. Tamy quiere encajar en su familia en donde todas son delgadas y presentan serios desordenes alimenticios. En su obsesión por agradarle a su madre Verónica, interpretada por Florinda Meza, Tamy se pondrá a dieta para usar el vestido de bodas que su madre vistió cuando se casó. Tamy buscará bajar de peso con la asesoría profesional de su hermana nutrióloga Bárbara, interpretada por Regina Blandón. Las cosas se complicarán y se pondrán al descubierto los problemas de desorden alimenticio que tiene la familia.

Debo reconocer que la película de milagro no es una comedia romántica, porque pudo serlo. La historia es interesante y prometedora pero el guion fue débil. Aunque los problemas son cotidianos, también son superficiales, los personajes tienen motivos débiles y eso los lleva a presentar las secuencias más típicas contra la obesidad como gente haciendo ejercicio, la limpieza del refrigerador y chistes con pizzas.

LEE: ¿Qué tan mala es la película Una Mujer Sin Filtro?

El guión tiene tantas carencias que el personaje de Florinda Meza tiene mucha profundidad inútil que distrae de la protagonista y del argumento principal que es la obesidad. El personaje de Regina Blandón muestra una tricotilomanía, una fuerte enfermedad que es abordada tan superficialmente que es minimizada. En la trama hay un personaje con una discapacidad motriz víctima de pedofilia, otro personaje con alcoholísmo severo que bebe durante el trabajo frente a su jefa y solo sirven para distraer o normalizar situaciones extrañas.

Lo positivo es la fotografía, la edición, el tono de las actuaciones que están todos en la sátira, pero son detalles insuficientes que dudo sean contundentes para que la protagonista arriesgue su vida y suba 15 kilos para interpretar un protagónico.

Para mejorar el guión, creo que hubiera sido de gran ayuda haber involucrado a psicólogos y a personas de diferentes niveles sociales para reconocer problemas reales y no caer en clichés cómodos.

Comentarios